Según un estudio llevado a cabo por científicos estadounidenses, hallan cuál es el ruido más molesto para los oídos de todos los habitantes del mundo.
Este descubrimiento supera a cualquier otro ruido, incluso el de un bebé chillando o arañar con las uñas una superficie sólida, así lo dio a conocer la revista digital Newser.

“Básicamente una persona disminuye su rendimiento laboral y lo realiza de peor manera cuando escucha un lloriqueo” mencionaron los investigaciones.

A lo cual, recurrieron a realizar una prueba de atención entre varios voluntarios y detectaron que cuando eran sometidos a los sonidos de un infante a punto de llorar presentaban mayores distracciones que escuchando cualquier otra resonancia.

Ante esto, los profesionales involucrados hicieron referencia: “Un claro ejemplo es el de una madre: al escuchar a su hijo gimotear inmediatamente entra en un alto grado de estrés”. PUBLICO




Share To:

Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

0 comentarios