Subir las escaleras o una montaña realmente puede envejecer a una persona, pero no hay de qué preocuparse: basta con retroceder el tiempo haciendo un rápido paseo en un vehículo, según un estudio científico publicado el viernes en Estados Unidos. Científicos en Boulder, Colorado (oeste), afirman que probaron lo que todo joven aprende en su aula sobre la teoría de la relatividad de Albert Einstein: que el tiempo vuela en las alturas pero, paradójicamente, se hace más lento cuando la gente toma velocidad.

La premisa básica de la teoría elaborada por Einstein a principios del siglo XX fue comprobada décadas atrás con un reloj atómico enviado al espacio en un cohete y comparándolo con otro que permaneció en la Tierra, donde los efectos del campo magnético terrestre son más fuertes y la gravedad actúa ralentizando el paso del tiempo.

Pero ahora, experimentos en el National Institute of Standards and Technology (Instituto Nacional de Normas y Tecnología, NIST, en inglés) permitieron a los físicos demostrar esta teoría en facetas más pequeñas de la vida cotidiana.

Según el estudio, publicado el viernes en la revista Science, los científicos pudieron medir este efecto sobre diferencias de altura de sólo 33 centímetros, para demostrar que se envejece más rápidamente si se está unos escalones más arriba. No obstante, la diferencia es infinitesimalmente pequeña para que se pueda percibir directamente. Se trata sólo de cerca de 90 milmillonésimas de segundo más, en el curso de una vida de 79 años.

El equipo del NIST también estudió otro efecto de la relatividad -que el tiempo pasa lentamente cuando un objeto se mueve más rápido-, midiendo velocidades tales como la de un automóvil en marcha a 32 kilómetros por hora y la de un avión. AFP
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Francesc Puigcarbó

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