LAVANGUARDIA.- Cara y cruz de la sustancia de la que es casi imposible prescindir por la mañana. Y papeles para todos los gustos. Se dice que la cafeína favorece la concentración y la memoria. Pero, hace poco, una investigación de la Universidad de Durham (Reino Unido) afirmaba que su consumo excesivo puede provocar alucinaciones. Ahora, otro estudio de la Universidad de Ioannina (Grecia), publicado en el International Journal of Clinical Practice, avisa que beber demasiada cola afecta la concentración de potasio en sangre y puede llegar a causar desde debilidad hasta parálisis muscular.
El informe se basa en el caso de un hombre australiano que bebía de 4 a 10 litros de cola al día y acabó en el hospital con una parálisis pulmonar. También cita el caso de una mujer embarazada que estuvo 6 años consumiendo 3 litros de cola al día y que se quejaba de cansancio, falta de apetito y vómitos, que acababan produciéndole arritmias. Por la bajada de potasio que éstos provocan.
A todas luces, dos casos extremos. Sin embargo, para el Dr. Clifford Parker, del centro médico Louis Stokes de Cleveland (Ohio, Estados Unidos) no lo son tanto. El problema, según este especialista, es que cada vez hay más gente que consume de 2 a 3 litros de cola al día a causa de las raciones cada vez más grandes que se ofrecen y del marketing agresivo. "Esto provoca que sus niveles de potasio bajen, en algunos casos hasta valores peligrosos", afirma. Elisaf Moysis, doctor de la Universidad de Ioannina y autor de la investigación, explica que la hipocalemia (bajada de potasio) puede ser causada por tres de los ingredientes que contienen los refrescos de cola: la glucosa, la fructosa y la cafeína. Éste último es, al parecer, el peor. Sin embargo, quitárselo a las bebidas de cola tampoco mejora la situación pues la fructosa que siguen conteniendo puede causar diarrea, lo que también conduciría a la hipocalemia.
Aún así, los científicos admiten que se necesitan más estudios para saber "cuánto es mucho cuando hablamos del consumo diario de refrescos de cola", que ya se había asociado a la obesidad, la diabetes y problemas dentales y óseos. Conclusión: el secreto está en la moderación. O eso dicen las compañías de bebidas refrescantes de cola.

NO HAY PROBLEMA, DEJAREMOS LA COLA Y LE DAREMOS A LA COCA.
Share To:

Francesc Puigcarbó

COMENTARIOS:

0 comentarios