Morderse las uñas y tocarse el pelo es de perfeccionistas e impacientes, según un estudio. A muchas personas les pone nerviosas ver a alguien comiéndose las uñas mientras mantienen una conversación o tocándose el pelo. Normalmente, sobre todo si son la pareja o algún familiar, se enfaden mucho. Pero, quizá, lo que no sepan es que ese comportamiento podría descifrar algunos aspectos muy importantes de la personalidad de cada persona.

Así lo ha desvelado un estudio de la Universidad de Montreal (Canadá) en el que aseguran que ese rasgo denota que la persona podría ser muy perfeccionista. También explican que son impacientes y se aburren con facilidad, por lo que tienden a hacer un comportamiento repetitivo en su cuerpo.

Morderse las uñas y toquetearse el pelo sería propio de personas que sienten a menudo frustración, enfado, culpa, irritabilidad y ansiedad. Sin embargo, no lo harían si están relajados. Por eso, los investigadores del estudio han asegurado que estos comportamientos cumplen un propósito temporal cuando no se es capaz de controlar la energía.

Las terapias contra los pensamientos negativos y perfeccionistas serían la solución a morderse las uñas, por ejemplo, y estarían centrados en remediar la ansiedad y el estrés que sienten muchas personas día a día.

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Francesc Puigcarbó

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